viernes, 27 de abril de 2018

Narraciones ordinarias: Paula.

Foto robada del Facebook de esta hermosa persona.

Paula.

Piel morena, ojos pequeños, cabello a veces corto a veces largo. La persona más hermosa que he tenido la suerte de conocer.

A pesar de su fuerte carácter, es la persona más tranquila que alguien se puede imaginar. Es parte de los pocos que realmente sabe escuchar sin juzgar. Si tiene algo que decir lo va a hacer, sólo si es necesario o se le ha pedido que lo haga.

Paula tiene miedo a muchas cosas aunque no va diciéndolo a los cuatro vientos. Sí, tiene miedo, pero no es cobarde, pues afronta esos miedos lo mejor que puede y nadie se da cuenta, aunque estuvieran presentes en el momento en el que tiembla un poco, le falta el aire, quiere salir corriendo y no lo hace. 

Ella dice que no sabe dar consuelo, lo que realmente no sabe es que cuando me siento muy triste lo primero que quiero es estar con ella, que me escuche y me de las palabras justas para el momento, porque Paula nunca habla de más ni tampoco de menos.

Como cualquier persona, cometo errores, pequeños y grandes, pero Paula jamás ha sido y jamás será un juez que me juzgue y castigué, ella es un compañera que a pesar de todo está aquí conmigo, lista para escucharme, entenderme y decirme lo que a veces ya sé y no quiero aceptar. 

Paula es ese pequeño empujoncito. Nunca va a llegar a decirme que soy la mejor persona en la vida, que soy la mejor en lo que hago y que mis sueños se van hacer realidad. Ella celebra mis triunfos, admira mi trabajo y está ahí siempre, lista para salir a tomar un café, para festejar, lista para escucharme y apoyarme. Cuando las cosas se complican, nunca, desde que se convirtió en mi mejor amiga, me he sentido sola.

Paula es leal, dedicada, responsable, muy noble y sobre todo fuerte. Una mujer admirable y muy alta, que lloró en el cine cuando murió Quicksilver.

Me siento  agradecida de tener una Paula a mi lado. Corrigiendo los borradores de mis historias sosas, reparando ropa rota, regalando cereal, té de frutos rojos y comida para perritos de la calle. Dispuesta a tanto por amor.

Si todos tuviéramos la fortuna de tener una Paula en la vida, creo fielmente que el mundo sería diferente.

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